Star InactiveStar InactiveStar InactiveStar InactiveStar Inactive
 

Al Pacino cerrándole la puerta a Diane Keaton en El Padrino. Iniesta marcando en el minuto 119 de la prórroga. Jack tumbado al lado de un perro en Lost.

Todo tiene su final y el del verano suele ser el más duro de todos. Si cuando éramos pequeños lo marcaba la vuelta al cole y los anuncios de coleccionables en la TV, desde hace unos años el verdadero final llega con el Ebrovisión. Es la última cita, el último esfuerzo y la última vez que verás unas cuantas caras conocidas que solo ves de festival en festival. Pero es el Ebro, es Miranda y la asistencia es obligatoria.

Porque lo hacen bonito, familiar, te invitan a comer, te llevan a los sitios y te ponen hasta un techo para que duermas bien. Y encima este año se sacan uno de los mejores carteles que hemos podido disfrutar en toda la temporada.

El jueves nos invitarán a disfrutar de las melodías pasadas por el LSD a cargo de Mucho (y muy fuerte) y los tintes electrónicos de Polock, debilidad personal , paisanos y a los que considero los Dani Parejo de la música: mucho talento encerrado que explotará del todo en cuanto den un puñetazo en la mesa y se pongan el brazalete de capitán.

Tras la fiesta de bienvenida, la tralla del viernes. Y para todos los públicos. El desfase noruego con coristas de Kakkmaddafakka, los omnipresentes y revienta festivales de Izal o Second y el broche de oro con Reptile Youth.

Pero la verdadera etapa reina con subida al Tourmalet será el sábado. Donde pasarás todo el día por el pueblo disfrutando de djs o los conciertos de Novedades Carminha y Julián Maeso en la Fábrica de Tornillos. Y cuando creas que no te quedan fuerzas, atención a los repechos: Smile, Belako, León Benavente, French Films, Vetusta Morla y los psycho-killers de We are standard. La traca.

Para que nadie vuelva a despedirse del verano con la manida canción del Dúo Dinámico.