Star InactiveStar InactiveStar InactiveStar InactiveStar Inactive

Que Madrid ha sufrido un retroceso en oferta cultural en los últimos no se cuantos años es una realidad.

Que se han puesto de moda en nuestro país los festivales musicales, también.

Que Madrid merece un festival musical a la altura de ciudades como Barcelona, Bilbao, Murcia (si, Murcia es una ciudad) o incluso Valencia, que este año ha visto nacer para quedarse el Festival de les Arts, pues también.

Que ni lo tiene ni se le ve venir, más verdad todavía.

Star InactiveStar InactiveStar InactiveStar InactiveStar Inactive

Éramos seis tíos y yo, dos de ellos con sus mujeres. El otro con su follamiga esperándole dentro. Yo estaba con ellos pues mira, por estar con mi amigo Miguel a quien este festival sí le motivaba de verdad. Venían los grandes de nuestra época a pinchar, y yo tenía acreditación con barra libre; así que allí estábamos, en el arenoso parking, bebiendo ron cola, riéndonos de cosas, con nuestras batallitas.

Star InactiveStar InactiveStar InactiveStar InactiveStar Inactive

Sexta edición ya en España del festival considerado más importante de reggae de Europa. Y por qué no decirlo, del mundo. No tengo ni idea pero decirlo es fácil. Del mundo. Pero bueno, en cualquier caso importante y reconocido es. Y este año la prensa le ha dedicado más atención a este festival que otros. No por hacerse eco de los centenares de miles de personas que llegan hasta allí desde todo el mundo durante los ocho días que dura, ni por su mensaje de paz universal (este año el lema era Peace Revolution), ni por los conciertos de SOJA, Lee Perry, Bunny Wailer, Barrington Levy o Major Lazer, o por sus charlas del foro social. Todos los taquígrafos apuntaban a un único concierto, al concierto de Matisyahu.

Star InactiveStar InactiveStar InactiveStar InactiveStar Inactive

Ecléctico, misceláneo, variopinto, de la terreta, remember.