Test: ¿Qué tipo de festivalero eres?

Escrito por Vic McKlein
Categoría: Festival Les Arts Publicado: Lunes, 30 Marzo 2015

Cuando vamos a un festival tenemos nuestras pequeñas manías que pueden llegar a convertirse en una molestia si no son afines a las del grupo de amigos con los que has planeado ese fin de semana de alcohol y música. Con este test descubrirás que especie rarita eres en los festivales. Lo importante no es ser raro, sino no ser el único que piensa de esa forma en tu grupo de amigos.

1. Cuando empieza el festival tú eres de:

a) Dejar todo e ir corriendo al festival. En tu mente tienes claro que el dinero que has pagado es para no perderte ni un segundo de música.

b) Quedarte en la tienda de campaña/piso bebiendo con el grupo de gente. Lo importante para ti no es tanto la música en si, sino pasarlo bien.  

c) Hasta que no toquen los que te gustan, pasas de ir. Mientras  tanto, beberás con el de la opción D.

d) Hay que ponerse ciego y está claro que hasta que no lo estés no piensas pisar el festival (aunque esto es relativo: uno nunca sabe cuando está lo suficientemente ciego hasta que es demasiado tarde).

2. A este festival vas por:

a) La música. Tocan varios grupos que no conoces, pero te mueres por saber si son tan buenos como dicen en directo. Además, sabes que los grupos que son cabeza de cartel prometen un buen espectáculo.

b) Porque van todos tus colegas y no vas a ser el imbécil que se quede en casa mientras los demás se pegan la fiesta.

c) Hay varios grupos que llevas siguiendo desde hace tiempo y quieres ver como suenan en directo. El resto te da más igual, pero si de casualidad los oyes, eso que te llevas.

d) Para ligar. Eso es así. En los festivales se folla (y mucho) y tú lo sabes.

3. Cuando empieza el concierto tú eres de:

a) De dejar a los colegas tirados. Lo importante es llegar el primero al concierto, hay que pillar sitio y no estamos para bromas. ¡Hay mucha groupie suelta!

b) De esperar a que desaparezcan las colas. Total, se oye de puta madre fuera y los colegas aún no han entrado.

c) De meter caña al grupo de amigos para llegar a tiempo. Has pasado del resto de bandas pero a estos hay que verlos sí o sí. Al final sueles llegar a mitad de concierto, es difícil mover a todo el grupo.

d) Ir bien borracho. ¿Y qué mejor que pillarte un cubalitro de cerveza al principio de un concierto cuando ya no hay colas para pedir?

4. Si el camping está incluido en la entrada, tú piensas que:

a) Es una chorrada, mejor si fuera opcional. No te mola el camping, para ti es un como un campo de concentración sin sentido. Además, opinas que ya no tienes edad para esto (aunque igual tengas 18 años).

b) A ti te da igual, pero si consigues un piso para pasar el festival deberían descontarlo de la entrada.

c) El camping mola y si encima está cerca del festival, de lujo. Total, vienes a ver a tus grupos favoritos, no a dormir en un hotel.

d) De puta madre. En el camping conoces a gente de todos los lados y te invitan a bebida. Conclusión: las probabilidades de follar se incrementan un 200%.

5. En un concierto eres de:

a) Ponerte en primera fila. O como mucho en tercera. Tienes que ver bien el concierto, no entiendes como hay gente que prefiere disfrutarlo a tomar por culo del escenario.

b) Ponerte donde haya espacio para bailar, saltar y hacer el cabra con los colegas. Para ti se oye bien en cualquier sitio.

c) Está claro que a tomar por culo no te vas a poner, pero tampoco en primera fila. Aunque sea tu grupo favorito el que suena, no entiendes a esa gente que está en primera fila soportando los empujones y la presión del resto de personas, como si de zombies buscando saciar su hambre de cerebros se tratara.

d) Donde tu cerveza esté a salvo de empujones. Ese líquido ambarino es demasiado precioso para perderlo por culpa de un imbécil con ansias de ser gogó.

6. Cuando estás viendo tocar a un grupo:

a) No te mola que te hablen. “¿De qué vas? He pagado para oír a este grupo neozelandés que dudo que vuelva a ver en directo en mi vida. Podemos hablar después, ahora olvídate de mi cara. Además, tengo novi@” (aunque sea mentira, la música te hace mentir).

b) Hablas, bebes, incordias… Estás para pasarlo bien, no para quedarte quieto mirando al escenario. “Un segundo, está canción es buenísima, no sabía que era de ellos”. Es tu momento, vas a demostrar todos esos pasos de baile indies que has practicado frente al espejo.

c) Por fin suena tu grupo favorito, a ver si tocan ese tema que te sabes de memoria. Aquí nadie te conoce, vas a darlo todo, demostrando que no cantas bien, pero te sabes la letra como nadie. Un momento, estás llorando de emoción… ¡Keep calm tete, keep calm!

d) Sigues bebiendo y miras a la gente. Te divierte verles mientras piensas: “¡mierda! Ya está la pesada que se cree Britney Spears, con sus pasos de baile ensayados. Mira, también está el tontaco que se cree que canta bien… o la típica groupie rechazando a un tío (que diferente sería si fuese el cantante del grupo que le gusta).”

7. Beber fuera o dentro del recinto:

a) Dentro. No hay tiempo. De hecho, dudas de beber. Si quieres estar en primeras filas hay que arriesgar algo, y el alcohol es opcional. Además, quieres recordar todo y no levantarte al día siguiente con lagunas sobre lo que ha ocurrido en el festival.

b) Dentro, fuera… ¿qué más da= Lo que digan tus amigos. Eres de jugar en equipo y odias las individualidades. Aquí todos somos Iniesta, haciendo pases de cubata perfectos, disfrutando del juego de beber, dentro y fuera. Compartir es tu apellido y sueles detestar a los que van de Messi o Cristiano.

c) Dentro y fuera, pero con moderación. Sabes bien que los precios dentro del festival suelen ser menos baratos y eso es algo que está grabado a fuego vivo en tu mente. Con ir contentillo te basta, no necesitas más.

d) Dentro, fuera, por el camino, yendo al baño, desde las 12 del mediodía… No hay fin. Eres alcohólico, con esa contestación basta. Normalmente sueles perder a tus amigos pero no te importa, te acoplas con desconocidos  y sigues bebiendo.

8. El tema de las pulseras:

a) Te encanta. Tienes un brazo multicolor en el que solo se ve una pulsera de carne de tantas que tienes. Cuando te toca quitártelas por tu trabajo o por cualquier situación de fuerza mayor, te quedas deprimid@ todo un mes.

b) Te gusta y te sueles dejar puestas las que más molan. Pero vamos, que si hay que quitárselas no pasa nada. Eso sí, te las guardas ya que solo te traen buenos recuerdos con los colegas.

c) Te gustan mucho y las coleccionas como un niño con sus cromos. Pero a la hora de dejártelas, solo te dejas las de conciertos que han sido verdaderamente guapos, para poder decir: Yo estuve ahí.

d) Te la sopla. Incluso a veces te molestan. Aquí hemos venido a jugar y aceptas las reglas. No las sueles coleccionar y en caso de dejártelas puestas es porque te pueden ayudar a la hora de ligar, nunca se sabe.

9. Alcohol sí, alcohol no:

a) Ni de coña, solo faltaba que te perdieras a tu grupo favorito por ir con una visión Matrix de todo.

b) Eres de beber porque tus amigos beben y no vas a ser el tonto que no lo haga. Además, te da otra perspectiva del festival y te ayuda a relacionarte. Como diría la chica del APM: “El alcohol te desininibe y todo eso”.

c) No eres de beber pero si invitan…¿por qué no?

d) Eres de beber y fuerte. Sueles tirar de Jägerboom para eso. Eres carne de alcohol. Lo amas y sabes que él te ama a ti. De hecho, estás respondiendo el test con una birra en la mano.

10. Que te llevarías a un festival:

a) La cámara de fotos. Voy a estar en #primerafila y voy a sacar las “putas” mejores fotos de mi vida. Los #selfies no faltarán, voy a ser la envidia de mi #instagram.

b) El palo selfie. No, en serio. Me da igual, yo lo que quiero es llevarme a mí.  

c) La guitarra. Así cuando estemos todos juntos demostraré los últimos temitas que he aprendido a tocar. Pero lo hago por el bien del grupo, no soy de es@s que lo hacen por ligar.

d) Jäger. Sí, lo sabes, ahora venden en todos los establecimientos. Pero por si acaso se acaban las existencias, o el mundo, o tienes un accidente y no puedes salir del coche porque una herida te ha mutilado las piernas y no sabes como paliar el dolor: Jäger.


Mayoría a: Periodista musical
Eres un friki de la música. Eres de esas personas que va a los festivales por la música, pero no solo por la que le gusta o conoce, sino también por toda aquella que no tiene ni idea de que existe. Tu rutina es fácil: llegar pronto al sitio, establecerse, ir a por la pulsera, hacerse con el programa del festival y tener móvil y batería de cámara a full. Te la sopla si tus amigos quieren quedarse en el piso bebiendo, tú tiras al festival acompañad@ o no, ya los verás a la vuelta. De hecho, no te mola que te hablen durante el concierto. Habían testigos que confirmaban esto. Repito: HABÍAN.

Llegas a pasarlo mal a veces, cuando dos conciertos se solapan. Si por ti fuera ya habrían inventado el desdoblamiento de personalidad, así podrías ver dos conciertos al mismo tiempo. Tu duda existencial: ¿Qué clase de ser maligno es capaz de programar dos conciertos al mismo tiempo en un festival?

Seguramente acabes teniendo una web en la que comentes conciertos y festivales para poder seguir disfrutando de la música gratis, ¿quién sabe?

Mayoría b: La comunidad del anillo
Si hablásemos de una película serías un hobbit, todo por el bien de la comunidad. Eres un jugador de equipo, odias las individualidades y vas donde la mayoría va. Sabes de música, pero al festival vas a pasarlo bien y a disfrutar de la compañía de tus colegas. Si en el grupo se decide que al cabeza de cartel no se va, no vas. Y sí, puede que te joda, pero a veces hay que sacrificar tus intereses por el bien del equipo. Tu compromiso con el grupo es tal, que si ligas eres capaz de abandonar tu romance con tal de no desprenderte del grupo. Al fin y al cabo has venido a pasarlo bien, no a crear problemas.

Mayoría c: El experto en festivales
Sabes mucho de música y de festivales, pero tu idea es simple: ver a los cabezas de cartel. No eres individualista, pero si llegado el momento debes serlo, no se te caerán los anillos. Eres un motivado de la vida y por ello puedes conseguir que el grupo te acompañe a ver los grandes conciertos, pero seguramente en el camino pierdas un par de canciones. No es tan fácil mover a tus amigos y lo sabes. Seguramente el último día acabes cansado de ellos y vayas solo o con alguno como tú dentro del grupo (o con algún ligue, quién sabe) a ver conciertos que te molen.

Ligar en un festival no es tú prioridad, pero si pasa no le haces un feo. Eres de dejarte llevar. En conjunto, los festivales te molan, tanto por la gente que conoces como por los grupos que ves.

Mayoría d: Bailando con lobos
Al igual que Kevin Costner en la película de Bailando con Lobos, eres un solitario.  Has venido a jugar, pero con tus reglas. No conoces los grupos ni el tipo de música, pero sabes que suenan bien, sobre todo con una cerveza en la mano. Aunque vienes con tu grupo de colegas, el primer día los perderás, y no porque no quieras estar con ellos, ¡que va!… Es porque no te siguen el ritmo, tú vas a 100 y ellos a 50. Jägerboom es tu arma de destrucción masiva, y si empiezas con eso sabes que al día siguiente habrá una historia increíble que contar, solo que no la recordarás.

Eres de los que si todos se van del camping a ver tal concierto, tú te quedas con los vecinos, incluso puede que pases todo el festival con ellos. Camaleón por naturaleza, te adaptas a cualquier situación y se te da muy bien el “esquive” (esquivar ti@s que ya te liaste en otros festivales o incluso en otros días del festival).  Rara es la vez que no ligas varias veces en el festival, y no porque seas un bellezón, sino más bien, porque desprendes misterio, aventura y riesgo. Aparte de tener don de gentes. Normalmente, si acudes a muchos festivales acabas evolucionando al tipo C, pero una versión más ligona y más alcoholizada


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