Festival Deleste (yo prefiero este)

Escrito por J.G. Guerrero
Categoría: Música Publicado: Martes, 27 Octubre 2015

Fui a grabar algunas imágenes del concierto de We Used to Pray que fueron los encargados de dar comienzo al festival Deleste 2015. Ya de paso me quedé los dos días. Me emborraché sólo un poco y me quedé dormido durante el concierto de Low. Pero vamos por partes (dijo Jack el Des…perdón):

Como digo fui a grabar al grupo WUTP. Fue un concierto corto pero muy estético, tienen un buen repertorio y yo diría que este grupo cuando saque nuevo disco van a destacar, sino al tiempo. No en vano son los ganadores del concurso Vinilo del año pasado. Después de ellos vendría Pep Gimeno “Botifarra” en el mismo Auditorio. ¿Qué pinta un artista como este en el cartel? Pues chico, el auditorio se llenó. Y la gente se puso en pie, aplaudió, rió, pidió bis… Con una banda menor que otras veces; sólo laúd, bandurria y guitarra; sonó aquello de “mel”. “Les albaes” y jotas de Gimeno yo diría que llegaron a emocionar al público. Después vendría, también en el gran auditorio de La Rambleta, otros valencianos, de la terreta, La Habitación Roja (que no La Habitación de Rohan… ). Y, bueno, aquello ya sí fue otro nivel (tete). Un concierto muy emocionante y sentido. Al tocar en el auditorio tocas ante un mayor público pero que tienen sus butacas, sin embargo la gente se puso ya de pie, bajó abajo y se bailó y se vibró y Jorge bajó a mezclarse entre la gente y la verdad es que cada vez que les veo tocar en casa flipo. “Hacemos canciones tristes que hacen feliz a la gente”. Esto podría ser un emblema del indie ¿cierto? Antes de que tocara La Habitación fue el turno de Mourn en el Escenario. ¿Qué decir de este grupo? Que molan bastante, y digo molan porque estas chicas no sé, son muy jóvenes, el batería incluido, están todavía sin destetar, en serio, pero suenan contundentes, rabiosas, con riffs de bajo chachipirulis y puentes musicales trabajados. Después vendría Mike Krol y sin movernos del Escenario Budweiser. Luego a la 1.00 yo ya estaba “under the water” pero aguanté para poder ver a El Último Vecino. Ya hacía tiempo que tenía ganas de verles. Grupo muy interesante por original, aunque yo no sea muy fan merece la pena descubrirles para quien no lo haya hecho todavía y ver en directo los bailes de Gerard es algo memorable.

El segundo día llegué para ver terminar a McEnroe. La voz de Ricardo Lezón sonaba muy bonita. Imagino que el concierto fue muy bonito también. Después venía Exsonvaldés en el Escenario pero antes tuve el gustazo de descubrir a otro grupo: El Páramo. Rock del de verdad, no indie, heavy, instrumental, y cañero. Uno de los guitarras es el de Toundra. Cuando terminaron aprovechamos para salir a la Terraza Grefusa (sí, se llama así) a aprovisionarnos: un perrito caliente, unas porciones de pizza, unos yakisoba con setas, unos jÄggers en probeta gratis, un par de cervezas, una copa de vodka con tónica y ya. El cantante de Exson se esforzó por hablar en castellano, por lo visto son franceses. Y era la primera vez este año que tocaban, menudo año sabático. No sé si por venir de ver a El Páramo a mí estos me parecieron más insípidos, canciones bailables algunas, otras pues qué queréis que os diga, mal interpretadas, un directo flojo y desafinado, no tan bestia como Javiera Mena pero bueno, s este indie que no atrapa, insulso, que tiene que gustarte de antes y tienes que ir borracho, aunque yo en ese sentido no iba mal.  De hecho esto fue un hándicap para ver luego a Low sentado en el auditorio. Vino un tipo a decirme que se llevaba mi copa porque tenía que llevarse el cristal (¿pero la copa también?), y cuando empezó Low entré en trance, imaginaos, con sus visuales de paisajes vistos desde el coche, de montañas nevadas desde el teleférico, y su música mágica, de ensoñación, sonando como una perfecta nana; volví al útero de mi madre. Cuando terminó bajamos a ver a Los Tiki Phantoms y de verdad que con lo animados que son les costó despertarnos. Rocksurf garajero bailongo. Uno de los guitarras tenía un micro y entre canción y canción (son instrumentales) berreaba y nos recordaba que ellos no eran Low. Consiguieron romper el letargo, regalaron máscaras, firmaron discos y prepararon el terreno para los DJs. Fue un concierto divertido de un grupo entregado.

He escuchado decir bastante, he oído decir holi y también he escuchado decir que el cartel de este año ha sido muy flojo comparado con el del año pasado. A mí me ha parecido que el festival sigue fiel a su marca, ha seguido la misma línea que el año pasado y el cartel de este año me ha parecido muy bueno. Y lo he disfrutado. Si pensáis que deberían haber traído a alguien más fuerte u optado por algo más comercial es que no sois lo suficientemente modernos. Os podéis ir a vuestro Primavera Sound, a mi bolsillo le gusta más este festival.