Renovarse o morir

Fecha publicación: 12/4/2012

Se ha implantado la mala costumbre de sumarse a la opinión mayoritaria dejándose
arrastrar uno por las opiniones de terceros, error. Si encima de arrancar con esta negativa
predisposición esperas encontrar más de lo ya escuchado anteriormente, error por partida
doble. Por lo tanto aviso a navegantes: a todos aquellos que esperéis escuchar al primo
hermano de cualquier canción hecha hasta ahora por los lesbianos, vais por mal camino
queridos. Me refiero a todos los que se identifican con algunas lindeces que he encontrado
por la red. Analicémoslas (su contenido puede herir la sensibilidad de algunos fans): “a ver
si les vuelve la inspiración perdida desde los tiempos de Maniobras de escapismo”, o la no
menos lúcida “¿puede ser El hambre invisible un intento malogrado de hacer un nuevo
Incendios de nieve?” Por no nombrar a los que empiezan a padecer ansiedad crónica ya que
viven con el miedo a que el disco pueda ser en formato doble. Afirmaciones sobrecogedoras,
escalofriantes, peores que una sesión de Cuarto Milenio con la luz apagada.

Y es que, ¿hay algo peor que un fan? (y desde aquí aprovecho para darle a nuestra querida
Mary Pepa mi profundo pésame por esas gafas que volaron hasta impactarse con el asfalto,
por culpa de esa repelente fanática)
Lo hay, existe, se camufla entre los entusiastas del grupo
de turno y lo peor es que se multiplican por segundos. Si hay algo peor que un fan, es el anti-
fan. Y lo divertido de los lesbianos es que los tienen a raudales, presupongo que como toda
figura mediática del mundo de la polifonía que se precie, han cosechado tanto seguidores
como detractores y parece que últimamente estos están resurgiendo de sus cenizas.

Así que a los que todavía no os hayáis dejado llevar por el tópico, activar vuestra faceta de
apertura musical y acoger estos tres nuevos temas como quien llega nuevo al grupo. Serán
como el chico Erasmus, es diferente a lo que conocías hasta ahora, los primeros días no vas
a tragarle en parte porque ni siquiera vas a entender ni papa de lo que balbucea, pero dale
unas semanas para empezar a cogerle el punto. En La noche eterna. Los días no vividos, así es
como se va a llamar el disco, vamos a encontrar algo diferente y vibrante (¿o acaso queréis
otro 1999? Digo yo que la gira ya duró lo suyo). En El hambre invisible llama la atención el uso
de sintes que van generando una melodía en bucle que se repite en tu cabeza; Los seres únicos
es de las tres la llevadera, la de estructura fácil, la que entra suave; y bueno, Wio es la que
lleva el sello LOL, de historia compleja y repleta de metáforas enredadas que hace que más
de uno ya se esté preguntando de dónde viene el nombrecito. “Constelaciones de gente como
en un planetario de vecindarios que se ignoran en sistema dual. Parabólicos y obsesos que en
la noche se sinceran y se crecen. Qué valientes”. Ojito a la envergadura del asunto, la poesía
de Balmes sigue muy presente y sus suicidios emocionales, su terrorismo sentimental y todo
eso que consigue hacer con unas letras que te da pavor analizarlas por si te trasladan a algún
momento concreto que tu cabeza se había obligado a olvidar.

Esperaremos al 22 de mayo para acabar de analizar a la criatura, yo personalmente me muero
de ganas por escuchar las voces de los opositores. Pero hasta entonces todavía queda algo
más de un mes, tenemos tiempo de seguir divagando. Si os cansáis de darle vueltas a los
veredictos sobre los tres temas extraídos pues siempre podéis empezar con la subida del bono
metro en Madrid, si hay o no liga, o el desafortunado accidente del pequeño Froilán.

Irene Herreras

Échale la culpa al boogie.

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Comentarios

  1. Escrito por thtswhtisaid el 12/4/2012, 15:32 [Contestar]

    Como siempre, llegué tarde.
    Llegué tarde a conocer a Los Piratas; llegué en el último disco a disfrutar con Love of Lesbian.
    Aunque llegar tarde también tenga una parte buena (la de comenzar una serie de televisión cuando ya están todos los episodios disponibles y puedes empacharte sin pudor en tandas de varias horas infinitas) es mayor el estigma que arrastras.
    Llegar el último te estigmatiza irremediablemente, te envía al final de la cola de los verdaderos fans y te pone en cabeza de los que llegaron junto a la marea de las modas.
    Si algo he aprendido a lo largo de los años es que la música requiere de unos mecanismos parecidos a los que se dan en las relaciones. Necesitan de un momento y de un lugar, de un contexto, de un sentimiento previo, de la altura de las expectativas, de la apertura y del riesgo que estés dispuesto a asumir.
    Y por eso unos odian lo que otros tantos amamos. Y lo amamos tanto que enseñamos las uñas al primero que pretenda romper el equilibrio de la banda sonora de nuestros recuerdos y de nuestras experiencias.
    Con el adelanto de Love of Lesbian tenemos el gancho, la unión, la transición —Wio— y el camino por explorar —El hambre invisible, Los seres únicos—.
    Y yo estoy más que dispuesto a dejarme sorprender.

  2. Escrito por Esa el 12/4/2012, 18:05 [Contestar]

    El análisis de la letra es bueno, y estoy de acuerdo con todo lo que dices. Pero si vas a escribir sobre ello, deberias al menos escribirlo bien. No es “de cien labios” sinó…”vecindarios”. Ni es “para públicos”, sinó “parabólicos”.
    Dicho esto, genial publicación. Saludos

    • Escrito por Irene el 12/4/2012, 18:35 [Contestar]

      Hola Esa, muchas gracias por tu contestación y sobre todo por tu observación. No dejes de seguirnos! Un saludo

  3. Escrito por Insensato el 13/4/2012, 00:14 [Contestar]

    Soy más de lo que dice la chica del otro artículo pero tengo que felicitarte por el tuyo. Me ha encantado!

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